domingo, 21 de noviembre de 2010

Jeep Xtreme Adventure 2010


Jeepear, curioso vocablo que define muchas cosas, entre otras, como un grupo de amigos es capaz de recorrerse España de punta a punta con lentos y ruidosos cacharros para compartir 200km de ruta off road extrema y seguir sintiendo que ha merecido la pena pese a las vicisitudes vividas. ¿Qué somos, hombres o gominolas?.

Meses atrás recibo en mi correo un mail de mi amigo Augusto (Popilimited para los neófitos) volviéndome a proponer como en otras ocasiones un desafío de considerables proporciones, ya se sabe, cuando el diablo está aburrido mata moscas con el rabo.

Como suele pasar cuando se acerca una llama a un liquido inflamable la deflagración estaba asegurada y todos los invitados confirman su asistencia con la efusividad habitual. De la parte logística se encarga Sergi, un habitual de estos embolados y perfecto conocedor de la zona por la que vamos a transitar.

Aunque todavía tenemos unos meses por delante todos los participantes comienzan a trabajar en sus máquinas para que lleguen en óptimas condiciones al evento, pues sin ser conocedores del terreno en primera persona, todos sabemos por fotos y relatos leídos que es exigente como ningún otro, al más puro estilo “Rubicón Trail” con el que tantas veces hemos soñado.

Por nuestra parte el sector Catalán contacta con Ferre 4X4 para hacerle partícipe del evento quien muy gustosamente se vuelca con todos nosotros con su generosidad habitual.

Por nuestra parte tenemos que hacer mención especial a José y Luis que aunque en un principio nos acompañaban de copilotos al final no pudieron ver cumplido su sueño por temas personales aunque ello no impidió que nos mostrasen su apoyo en todo momento para lo que necesitásemos.

El gran día se va acercando, poco a poco se comienza a hacer publico el evento, la expectación aumenta cada día entre los conocidos, tanto a través de los foros como de las amistades personales. Organizamos una presentación en el Centro Comercial Segle XXI de Terrassa donde incluso llegan a venir desde Málaga nuestros amigos Raúl Curiel, Álvaro y su esposa tan solo para conocernos en persona. Los teléfonos no paran de sonar para ultimar los miles de detalles, esto parece que se nos escapa de las manos pero afortunadamente todo va saliendo según lo previsto y cerramos las presentaciones con una buena sensación, todo el mundo se ha volcado con nosotros, ahora nos toca a nosotros no defraudarlos, gran responsabilidad que aceptamos de buen grado.




El principio del comienzo.

Viernes 8 de Octubre del 2010

Barcelona – Benavente 850km


El gran día ha llegado, atrás han quedado muchas horas de trabajo y dedicación para llegar hasta aquí, ahora se trata de disfrutar y volver enteros en la medida de lo posible.

Durante la semana he ido cargando el coche con todo lo que creíamos necesario para tal empresa, poco a poco se iba completando la larga lista de todo lo que habíamos previsto llevar para ser autónomos en todos los aspectos durante tres días y posiblemente tres noches de ruta.

Me levanto temprano y me dirijo a buscar a Toni mi copiloto que vive a 40km de Barcelona no sin antes acercar a mi mujer Mari al trabajo. Curiosa sensación ver como todos los coches llevan a sus conductores y ocupantes a trabajar con semblantes serios y adormilados mientras tú vas contento e ilusionado camino de lo que esperas sea una gran aventura.

Al llegar a casa de Toni veo estupefacto todo lo que nos queda todavía por cargar. En un principio creo que todo lo que tiene preparado no cabe en el Wrangler y eso que le he desmontado los asientos traseros. Toñi su mujer y sus hijos se despiden de nosotros mientras nosotros seguimos jugando con el Tetris en que se ha convertido el coche.

Llegamos en hora al punto de encuentro con Carlos y tras un breve desayuno nos ponemos en marcha camino de Benavente.

Los kilómetros van pasando lentamente y como suele ser habitual conduzco muy atento a los posibles ruidos del coche y a la estibación de la carga.

Lobix viene con retraso por motivos laborales y hemos acordado que ya nos alcanzará en algún punto entre Zaragoza y Logroño ya que su ritmo es más alto.

Para la hora de comer y a la altura de Logroño ya estamos todo el Team Catalán rodando en caravana, llegando con una hora de retraso a Benavente por culpa de las retenciones que hemos cogido a la altura de Burgos.

Juanmi ya lleva un tiempo en el Hostal que hemos reservado para la ocasión cuando aparecemos nosotros, después de los saludos y las presentaciones guardamos los coches en el parking que también hemos reservado y nos vamos a cenar al Hostal.

La cena es amena entre conversaciones de todo tipo y unos platos más que correctos para el precio que estamos pagando. El cansancio acumulado poco a poco va haciendo acto de presencia y pasadas la 01:00 de la madrugada nos retiramos a descansar, cosa que no conseguimos pues los ronquidos de Toni son dignos del mas ronco V8 dotado con un Flowmaster 40.




Sábado 9 de Octubre del 2010

Benavente – Algún lugar de la costa gallega 323 Km
Ruta of-road Dia 1. 76 Km


Sobre las 06:30 escuchamos otro inconfundible motor, esta vez es un 4L con seis cilindros en línea que viene rompiendo el silencio de las calles de Benavente en la madrugada, se trata de nuestro amigo Popi que tal y como hemos quedado llega mas que puntual a nuestro encuentro. Enseguida bajamos a recibirle entre abrazos y bostezos.

Después de un escaso desayuno a base de café y pastas emprendemos de nuevo ruta camino de nuestro destino.

El día comienza a clarear y las nubes amenazantes se presentan delante nuestro en el horizonte conforme vamos entrando en la provincia de Zamora. Poco a poco la caravana va devorando kilómetros de autovía con Juanmi y su remolque a la cabeza.




La lluvia hace acto de presencia llegando al puerto de Padornelo, el mojado asfalto la conducción se hace más suave y precisa este no es el mejor medio para nuestros coches calzados con enormes ruedas de tacos y las continuas subidas y bajadas de la autovía nos obligan a extremar la precaución conduciendo este tipo de vehículos.

Reconozco estos paisajes de cuando meses atrás los atravesé con Mari siguiendo la Ruta de la Plata en busca de Santiago de Compostela y mi mente se traslada a esas montañas que cruzamos con el Nissan Terrano en solitario.





Llegando a coronar una de estas montañas del puerto bajo la moderada pero persistente lluvia circulamos por el carril de la derecha detrás de un camión de gran tonelaje, justo al comenzar la bajada veo por mi espejo retrovisor como viene adelantando por el carriel de la izquierda un turismo Mercedes, dejamos que nos adelante y cuando llega a la altura del camión nos pegamos detrás para iniciar el adelantamiento. De repente sin causa justificada el turismo frena bruscamente seguramente asustado por el camión y la cantidad de agua que desprenden sus ruedas, piso el pedal de freno tan fuerte como puedo pero el coche no tiene distancia suficiente para detenerse, Toni se agarra al asa de la guantera, el coche sigue sin poder detenerse, noto en mi espalda como toda la carga se viene hacia delante empujando el respaldo de nuestros asientos y vemos asombrados como el choque es inevitable ya que no tenemos distancia suficiente para detenernos y evitar la colisión, en el ultimo instante veo que mi carril de la derecha está libre y giro bruscamente el volante aún sabiendo del peligro de cruzar el coche o que Popi que viene detrás nos alcance, noto como las ruedas traseras pierden agarre en el asfalto por la inercia del coche que empieza a derrapar de lado y nos lanza hacia el camión, levanto un poco el pie del freno para liberar el bloqueo de las ruedas, giro el volante hacia el lado contrario y vuelo a pisar el freno fuertemente, afortunadamente el coche vuelve a estar estable y recto y lo conseguimos detener sin tocarnos con nadie.

Desde detrás los demás también han hecho su guerra particular y afortunadamente todos estamos enteros y no hay que lamentar daños, el silencio inunda los coches y nadie habla por las emisoras, las piernas flojean y el ritmo cardiaco sube por el susto pasado.

Unos kilómetros más adelante paramos en un área de servicio a tomar un café y reponernos del susto. Comento con Kjunami lo sucedido ya que el circulaba delante del camión y me confirma que el camión se vio también comprometido por otro que estaba parado en el arcén y en el momento de llegar nosotros inició la marcha provocando todos los frenazos.

Ya con el día despejado y entre verdes paisajes nos vamos acercando a nuestro destino del día.

Veo en el navegador que tenemos que estar atentos a los cruces para no equivocarnos, así que le sugiero a Lobix que encabece la comitiva para que no cometamos errores en estos desvíos entre carreteras, autopistas y autovías. Así lo hace y se pone en cabeza, cuando parece que todos vamos en la dirección correcta de repente veo sorprendido como Juanmi se desvía seguido de Popi en dirección a la autopista que lleva a Portugal, no nos lo podemos creer y nada podemos hacer, así que a través de las emisoras decidimos que ya nos vemos en el punto de destino.

Por fin, después de cruzarnos toda la península de este a oeste llegamos al campamento base de esta aventura a la hora prevista, la mayoría de los participantes ya han llegado durante toda la mañana y solo unos poco faltan por aparecer pero todos en el tiempo previsto.

Sergi muy amablemente nos ha abierto las puertas de su casa y ha cedido su inmenso garaje para lo que necesitemos. El reencuentro con los amigos siempre tiene un sabor especial, volvemos a ver todas las evoluciones que se han ido haciendo a los coches durante el año, las preguntas y curiosidades sobre las nuevas modificaciones son el hilo conductor de todas las conversaciones es el momento de valorar y apreciar todo el trabajo realizado durante estos meses.


Enseguida empezamos a prepararnos para comenzar la aventura que tenemos previsto comience después de comer. Nos cambiamos de ropa, desconectamos estabilizadoras, sacamos los chubasqueros, guantes, polainas y reorganizamos los maleteros para tener a mano los útiles necesarios para comenzar la ruta, el tiempo está inestable con cielos despejados pero tenemos nubarrones dispersos, así que no sabemos que nos vamos a encontrar.

Una vez preparado el ágape, todos nos reunimos alrededor de la mesa y entre risas y chismes, mas nerviosos que hambrientos vamos devorando las suculentas empanadas típicas de la zona y las caseras e inigualables quesadas que ha traído Popi sin que apenas haya tenido que amenazarle.

Una vez recogido nos ponemos en marcha, la caravana de Jeep’s va creando expectación por donde pasa.

En primer lugar nos dirigimos a respostar, estos coches siempre van sedientos, literalmente tomamos la gasolinera y los demás clientes tienen que esperar pacientemente que los Jeep’s calmen su sed de alto octanaje.
Una vez con los depósitos llenos y los bolsillos un poquito más vacíos, por fin nos dirigimos camino del comienzo de nuestra aventura en el país vecino cruzando el río Miño y empezando a circular por las carreteras Portuguesas.


Después de varios kilómetros de asfalto, pasando por carreteras nacionales, comarcales, caminos vecinales y pistas cementadas por fin pisamos tierra portuguesa en lo que se adivina un estrecho sendero muy cerrado por la maleza y con algunos escalones de piedra que obligan a los copilotos a bajar de los coches para indicar por donde no rozar mucho las llantas, acabamos de empezar y esto ya se pone interesante en la primera incursión fuera del asfalto.

Seguimos subiendo sobre lo que se adivina como unas rodadas de lo que alguna vez fue una pista, ascendiendo por la loma de una montaña que es la espalda de una cantera abandonada. Al llegar a un claro o zona un poco más despejada hacemos una breve parada de reagrupamiento donde algunos aprovechamos a bajar presiones a las ruedas ya que todavía vamos con la presión de carretera y no sabemos que nos vamos a encontrar más adelante. Finalmente salimos a una vieja cantera de granito donde el camino vuelve a ser amplio rodeados en la lejanía por altas y verdes montañas.

Seguimos ya por una pista bien marcada que sigue ascendiendo lentamente y sin complicaciones. A nuestra derecha dejamos una trialera de piedra suelta y buena inclinación la cual miramos sorprendidos, enseguida se escucha por las emisoras que nos hemos pasado de cruce, el camino que tenemos que seguir es por esa trialera, así que la caravana se detiene y procedemos a dar la vuelta para encarar la trialera.

Pese a la inclinación y las piedras sueltas la adherencia no es mala, a mitad de la trialera se observan unas losas con inclinación lateral que son el talón de Aquiles de la trialera, o pasas del tirón o te obligan a retroceder algunos metros para tomar inercia ya que la inclinación de las losas hace que los coches queden en una peligrosa posición lateral si se maniobra sobre ella, poco a poco todos los coches vamos sorteando el obstáculo.





Llegamos todos al final de la trialera justo en el momento en que comienza a oscurecer y vemos en el horizonte como una cortina de agua se acerca rápidamente hacia nuestra posición. Antes de que todos podamos entrar en los coches y ponernos de nuevo en marcha ya tenemos la tormenta encima.

Coronamos la loma y seguimos por unas pistas de mantenimiento del parque eólico para continuar por un pequeño bosque de embarradas pistas y negra tierra, el siguiente paso es un pequeño riachuelo en subida de grandes losas formando escalones que vamos sorteando con cuidado de no golpear los bajos de los coches y atentos a las posturas laterales. Cuando llegamos arriba enlazamos con un estrecho sendero que comienza a descender por la ladera de la montaña, el terreno es muy verde y húmedo, los agujeros se suceden y la humedad del ambiente unida a la falta de luz hace que tengamos que extremar la precaución y asegurarnos la trazada en el camino para no caer en alguna trampa o golpear alguna piedra poco visible. Al llegar a un pequeño claro tenemos que enlazar lateralmente con un camino que vuelve a ascender. Los que vamos cerrando la comitiva poco sabemos de los coches de cabeza, tan solo vemos las luces, hay momentos en los cuales estamos largo tiempo parador esperando sin saber lo que pasa, tan solo de vez en cuando alguien reporta por las emisoras si alguno a tenido dificultades en alguna rodera o en tramo debido a la inclinación de la subida o lo embarrado del terreno.

Los kilómetros se suceden mientras ascendemos y descendemos pequeñas y embarradas lomas unas veces y pedregosas otras.

Los descuidos a estas horas debidos al cansancio y la falta de luz se pagan con alguna empanzada que hace detener la comitiva.

Una vez solucionado el problema el tramo final de la ruta es un camino que llega a desaparecer y nos vemos obligados a conducir entre la maleza que asciende por encima del capó de nuestros coches y abrirnos paso como si en una selva estuviésemos. Poco a poco el camino se vuelve abrir y llegamos a unas amplias pistas que nos conducirán hasta nuestro primer campamento.

Por fin después de 76 kilómetros llegamos a nuestro primer campamento, tenemos suerte de que no está lloviendo aunque el terreno está mojado, enseguida empezamos a distribuirnos para montar las tiendas, encender el fuego y preparar la cena después de un día intenso, muchos kilómetros de carretera y toda la tarde y parte de la noche de off-road.

Como es lógico todas las viandas y provisiones se reparten entre lo que traen unos y otros. El cansancio acumulado en el cuerpo es considerable después del trajín de los últimos días. El viaje desde diferentes puntos de España y la ruta hacen que conforme vamos terminando de cenar vayamos buscando el calor del saco de dormir para combatir el frío, la humedad del ambiente y el cansáncio.




Domingo 10 de Octubre del 2010

Ruta of-road Dia 2. 54 Km


Amanece un día espectacular, fresco y soleado, poco a poco vamos saliendo de las tiendas y admiramos con sorpresa el rincón tan bonito que la organización nos tenía reservado para acampar y que la noche anterior no pudimos contemplar.

El fuego vuelve a revivir, comenzamos con el desayuno y con las tareas básicas de aseo y recogida del campamento. Afortunadamente tenemos enfrente nuestro una zona de picnic con recogida de basuras, así que todos o casi todos nos esmeramos en dejar el lugar tal y como lo encontramos, sin restos de basura ni cualquier otro objeto.

Wally tiene problemas con la suspensión de su coche y decide quitar los tacos delanteros. En un momento se ponen manos a la obra y como si de un equipo de mecánicos profesionales se tratase desmontan los muelles del TJ y los vuelven a montar mientras el resto vamos terminando de estibar la carga en los coches.

Una vez terminado el bricolaje, todos nos volvemos a poner en camino con la incertidumbre de no saber lo que nos deparará hoy la ruta.

Vamos atravesando pistas y caminos unas veces y pequeñas carreteras otras que nos llevan de aldea en aldea hacia nuestro destino. Algunos caminos estás realmente cerrados por la vegetación, los bosques de eucaliptos se suceden, el paisaje es precioso y merece la pena la relajada excursión sin complicación ninguna desde el punto de vista “cuatrero”.

Ya hacia mediodía llegamos al punto interesante del día, un cortafuegos en el que se hace imprescindible el uso del cable casi desde la mitad del recorrido, la salida de esta pequeña pero intensa rampa es vertical y entre dos gruesos pinos amén de las grandes piedras que los escoltan, un paso verdaderamente delicado de superar sin tocar en ningún sitio. A decir verdad después de hacer la inspección ocular y fruto de mi inexperiencia con el whinch, yo tenía mis serias dudas de que ningún coche pudiese pasar por ese lugar, obviamente me equivoqué.

Antes de llegar a la entrada de dicha rampa, la comitiva se detiene erróneamente en lo que se cree es la entrada al cortafuegos cerrado por la vegetación, ni cortos ni perezosos sacan la motosierra y se disponen a abrir camino montaña arriba bajo la sorpresa del personal que no acaba de entender muy bien lo que está pasando.





El cortafuegos está totalmente abandonado o sea que no cumple su función, el principio parece algo despejado, flaqueado por filas de árboles a ambos lados que dejan un estrecho pasillo por el que hay que estar atentos a no tocar cuando subes intentando buscar la inercia necesaria para no quedar atascado y la velocidad suficiente para no descontrolar la dirección. Algunas piedras y unos troncos cruzados que harán detener el avance de los coches que suben buscando inercia necesaria desde abajo. A mitad del cortafuegos y cuando la inclinación comienza a ser verdaderamente vertical la maleza se lo ha comido por completo.

Empiezan los primeros valientes a subir y en función de donde se van quedando los coches en su avance hacia el final vamos buscando donde colocar firmemente los puntos de anclaje de los whinchs que uno tras otro iremos utilizando todos.

Cuando le toca el turno a Carlos y después de los oportunos intentos para llegar lo más lejos posible por sus propios medios decidimos instalarle el whinch. Mientras lo manipulamos nos quedamos con la palanca del embrague en la mano, no solo se ha roto si no que se ha doblado el tetón que bloquea el tambor, así que el whinch aunque funciona gira loco y no recoge el cable, en la situación que se encuentra no tenemos alternativa, tiene que subir por sus propios medios, la inclinación es demasiado vertical para hacerlo a motor y la posición en la que se encuentra complica el rescate desde otro coche.

Mediante unas bridas conseguimos mantener la palanca en su sitio y que el whinch haga su función, pero tememos que se parta o se salga de su alojamiento, el resultado sería desastroso ya que el coche solo está enganchado de ese cable. Poco a poco va superando el desnivel y vamos cambiando los puntos de anclaje hasta que finalmente consigue superar la pendiente sano y salvo.



El trabajo en equipo es fundamental en estas situaciones y mientras unos van cambiando los anclajes, otros se dedican a guiar a los pilotos o manipulan los embragues de los whinchs. Los coches se suceden unos detrás de otros cada uno en su guerra particular, para los pilotos la tensión es grande ya que no es agradable estar colgando de un cable en esas inclinaciones aunque el buen ambiente y el buen humor no decaen en ningún momento.
Después de pasar varias horas en este tramo para conseguir pasar todos los vehículos por fin llegamos al final y decidimos hacer un alto para llenar un poco nuestros estómagos antes de enfrentarnos al siguiente reto que tenemos unas decenas de metros más adelante.
Así que tal y como han ido quedando los coches aparcados conforme íbamos subiendo nos dedicamos a sacar algo de intendencia rápida para saciar el apetito.

Después de ágape café incluido y unas risas la caravana sigue su rumo. Como estaba previsto unas decenas de metros más adelante el corta fuegos se estrecha en un encajonado escalón de roca plana que nos obliga de nuevo a tener que utilizar el cable.


Todavía no lo sabemos pero estamos a punto de vivir el momento más peligroso de todo el fin de semana y para algunos uno de los sustos más grandes de su vida.

Los intentos por superar el paso son inútiles, la inclinación y la altura del escalón hacen que los coches no tengan tracción suficiente para superarlo, así que una vez más uno a uno vamos con ayuda del cable.



Uno a uno todos intentan tener su minuto de gloria intentando hacer el paso sin tener que sacar el cable. Popi no iba a ser menos, así que encara la subida con Sergi de copiloto, al llegar al escalón coloca el coche en posición y hace su intento, uno más, otro y de repente “clack”, un sonido característico indica que hay algo que no va bien, enseguida se oye “jefe !!!, flecha trasera derecha”, efectivamente Popi acaba de romper el palier trasero. En la posición en la que se encuentra poco puede hacer, así que deja caer el coche hacia atrás y para sorpresa de todos el coche comienza a coger velocidad por la pendiente abajo sin que ninguno de los presentes pueda hacer nada, ni los que están dentro del coche ni los que estamos fuera que atónitos e impotentes vemos como cada vez coge mas velocidad y para que lo único que lo puede para son los coches aparcados abajo esperando su turno para subir la trialera…….


El coche de Popi no frena, al romperse el palier se ha salido la mordaza del alojamiento, el coche cada vez va cogiendo más velocidad marcha atrás en su viaje por la pronunciada pendiente, de repente el culo del coche se dirige hacia el talud del camino, el vuelco es inminente, pero Popi con mas suerte que destreza corrige la trayectoria y el coche cambia de dirección radicalmente hacia el otro lado del camino. En ese momento rueda y palier empiezan a salirse de su alojamiento lo que unido al descenso de la velocidad hacen que por fin el coche se detenga sin haberse tocado con nada. Todos los allí presentes no damos crédito a lo que acabamos de presenciar, todo ha sido demasiado deprisa, demasiado precipitado, demasiado incontrolado, nos hemos llevado un buen susto y bajamos corriendo montaña abajo a encontrarnos con nuestros compañeros.


Cuando llegamos al coche sus ocupantes tienen una mezcla de nervios y alegría por lo que podía haber sucedido. Enseguida comenzamos a planificar la reparación, aseguramos el coche, lo levantamos y mientras unos atacan el diferencial otros nos dedicamos a limpiar bien de ferricha la cañonera y reajustar la mordaza.


En poco más de una hora ya tenemos el coche otra vez en funcionamiento, como de costumbre se nos ha vuelto a hacer de noche pero ya podemos seguir con la ruta donde la habíamos dejado.

La ruta sigue por el mismo cortafuegos, pero esta vez aunque el camino tiene bastante inclinación lo podemos hacer sin muchas complicaciones aunque conducir de noche por estos sitios sin conocerlos no se hace nada fácil y en más de una ocasión tenemos dificultades para sortear algún obstáculo por falta de tracción.

Calculo que seguimos conduciendo un par de horas más hasta llegar a un enlace con la autovía. Allí nos paramos toda la caravana ya que es el punto de encuentro con la mujer de Sergi y unos amigos portugueses que nos traen una barbacoa y las sardinas con el pan de millo para la cena. Llevan unas cinco horas esperándonos, Sergi había quedado con ellos sobre las 22:00h y son más de las 01:30h, parece que el cortafuegos se nos ha atragantado un poco.

Después de las explicaciones pertinentes y agradecerles la espera nos dirigimos al lugar donde acamparemos esa noche, una bonita zona al lado de un río de agua cristalinas, pero eso ya lo veremos por la mañana, ahora estamos demasiado cansados.


La zona es bastante húmeda y mientras unos buscan un sitio donde montar su tienda cosa nada sencilla por lo pequeño y embarrado del lugar, otros se dedican a montar la barbacoa y preparar la cena. Hay unos momentos de tensión debido al cansancio y el estrés acumulado, pero poco a poco las aguas vuelven a su cauce y al poco rato casi todos podemos deleitar las sabrosas sardinas que son realmente grandes y de tersa carne. Sergi en lugar de Catalán parece Andaluz y por más que lo intentamos no conseguimos acabar con la cantidad de sardinas que ha comprado y minetras la mayoría ya no podemos comer más vemos como todavía quedan algunas bandejas repletas de ellas esperando ser puestas en las brasas.

Después del banquete todavía quedan fuerzas para reunirse alrededor del fuego cerveza en mano a contar batallitas. Personalmente creo que me retiré sobre las 04:00h a dormir pero me consta que algunos incombustibles aguantaron hasta las 06:00h para dar por terminada la jornada.




Lunes 11 de Octubre del 2010

Ruta of-road Dia 3. 73 Km


Pese al cansancio acumulado y las pocas horas dormidas comenzamos a levantar el campamento bastante temprano, sobre las 9:00h ya hay gente encendiendo los coches.

Al abrir la cremallera de la tienda me encuentro con esta bonita estampa.


Así que decido que lo mejor es levantarse y comenzar a recoger el campamento.

Enseguida montamos un pequeño desayuno y mientras la gente va acercándose al olor del café caliente se improvisa un pequeño briefing de lo que nos acontecerá hoy ya que vamos a subir la famosa “trialera do inferno”.

Después del breve discurso y de que algunos estuviesen jugando a mojarse los pies mientras el resto recogemos todo el campamento y no dejamos rastro de basura que nos dirigimos a la población más cercana a reponer combustible.

Mientras que cargamos los depósitos en la gasolinera un cuatrero portugués nos ha visto pasar y viene a nuestro encuentro. Es un cuatrero de la zona que posee una XJ y con el que estamos largo rato conversando.

Una vez estamos todos listos nos dirigimos de nuevo al campamento camino de la “Trialera do inferno”.
El camino se vuelve realmente estrecho por la vegetación, las pistas se suceden una detrás de otra y al llegar a una zona muy cerrada, Carlos que avisa que su eje no va bien, las ballestas se vuelve a mover así que paramos mientras el resto de la caravana sigue avanzando muy lentamente debido a la cantidad de vegetación que casi impide el avance de la caravana.



Decidimos desmontar los abarcones y darle la vuelta a las cuñas de las ballestas, así que llamamos por radio y les comentamos lo que vamos a hacer. El resto de la caravana sigue avanzando mientras que nosotros sacamos las herramientas y en un momento hemos cambiado las cuñas de sentido pero el esfuerzo es en balde, la base sobre la que apoyan las ballestas está demasiado deformada y estas no tienen buen asiento por lo tanto el eje sigue moviéndose. Se nos presenta una disyuntiva, por un lado la caravana ya está avanzada y nos hemos quedado retrasados Carlos, Lobix y yo, por otro lado estamos cerca del asfalto y el camino aunque cerrado no es malo. Carlos quiere irse ya que teme romper en medio de la trialera complicando así la ruta a todo el mundo, Lobix y yo lo vemos claro pero no queremos que se vaya solo, después de valorar todas las opciones escogemos con la cabeza en ligar de con el corazón y muy a nuestro pesar, debemos aceptar que la mejor opción para todos es que Carlos se vaya, así que quedamos en que nos iremos llamando a lo largo del día para ver como vamos y que no hacemos planes pues en vista del tipo de recorrido de los últimos días no sabemos cuanto tiempo tardaremos en salir de la montaña a la civilización.

Lobix y yo seguimos camino hacia delante mientras Carlos se retira. La trialera comienza muy estrecha con el suelo de piedra y vamos avanzando poco a poco. Cuando logramos volver a contactar por radio con el grupo este se para hasta que llegamos a reagruparnos.

Es inevitable hacer diferentes grupos, la caravana es muy grande, los obstáculos son serios debido al tamaño de las piedras, así que en todo momento tenemos varios grupos a lo largo de la trialera. Todos nos vamos ayudando para evitar en lo posible las roturas, el cuidado en no romper es extremo en este lugar sería una cosa sería el tener una rotura como la del día anterior y no poder reparar.


La caravana avanza lentamente, los metros ganados son a base de esfuerzo, aquí nadie regala nada, es preciso elegir la trazada buena y tener tacto en el pedal para no golpear la carrocería con las resbaladizas piedras.

Los coches que mas sufren son el de Lobix y el de ABJ por su menor altura libre, en algunos pasos debemos ponerle las planchas para evitar hacer destrozos en los bajos del coche, el trabajo en equipo se hace imprescindible en los peores tramos, como en toda caravana la velocidad de esta es la velocidad del más lento así que todos arrimamos el hombro.




Mientras la cabeza de grupo ha llegado ya al punto álgido de la trialera en la cola de la comitiva todavía estamos negociando los pasos intermedios. Sobre las 21:00h hablo con Carlos. Ha llegado a Benavente sin novedades y se ha alojado nuevamente en el hostal donde dormimos hace un par de días. No da crédito cuando le digo que todavía estamos metidos en este berenjenal y que no sabemos todavía ni cuanto queda, corroboramos que ha tomado la decisión correcta de meterse aquí con el coche en el estado que lo lleva.











Ya con noche cerrada llegamos a la cima de la montaña donde paramos unos instantes a tomar algo de comer rápido y seguir con la ruta. El terreno ha cambiado radicalmente, ahora circulamos por unas lomas de monte bajo con mucha tierra húmeda y grandes roderas, enlazamos con pistas de mantenimiento de los parques eólicos y nuevamente enlazamos con otra trialera, esta vez de bajada. El ritmo ha aumentado y aunque hay escalones verdaderamente altos vamos progresando sin dificultad. En uno de uno de estos escalones cuando las ruedas delanteras bajan notamos en el coche un sonido extraño, seguimos y en el siguiente escalona ya vemos que algo no va bien, al bajar vemos que uno de los soportes de los brazos delanteros se ha desoldado, llamamos por radio para informar de la avería y comenzamos a meditar como solucionarla.

Juanmi se vuelve desde su posición para echarnos una mano, sacamos herramienta. No podemos hacer gran cosa, hay que soldar y en ese lugar es imposible, así que sujetamos el brazo con una carraca, conectamos la estabilizadora delantera y seguimos ruta con tremo cuidado y lentitud, esto hace que la velocidad de la caravana vuelva a descender enormemente.

Por fin llegamos a la carretera y respiramos aliviados por que el otro brazo a aguantado pero todavía nos quedan 40km de autovía para llegar a casa de Sergi y dar por terminada la ruta y son más de las 02:00h.

Juanmi me ofrece entonces una máquina de soldar, en un principio le digo que no hace falta, es muy tarde y no quiero entretener a todo el mundo pero el insiste en que circular así es muy peligroso y la verdad es que tiene razón, así que en un momento enchufa la inverter a una farola y Sergi procede a soldar el soporte del brazo en su alojamiento original.






Después de la operación y ya por carretera nos dirigimos hasta casa de Sergi donde llegamos pasadas las 04:00h y se da por terminada la “Jeep xtreme adventure 2010”

Desde aquí quiero dar mi más sincero agradecimiento a los organizadores de este evento por meterse en estos menesteres, a Popi por acordarse de invitarme y tenerme presente desde el principio, a Sergi y su mujer por la organización y ofrecernos su casa y todo lo que hemos necesitado, a los participantes por ser como sois, cada uno de vuestra madre pero cojonudos todos con vosotros simplemente el límite no existe, por que más allá de las dificultades del terreno y las penurias pasadas lo que me llevo a casa son los buenos momentos vividos con todos vosotros, a Toni por acompañarme en esta aventura y estar atento en todo momento de lo que he necesitado como buen copiloto y amigo que es, a Ferre 4x4 por apoyarnos en todo momento y facilitarnos todo tipo de recambio que pudiésemos necesitar.

Muchas gracias a todos !!!!!!!

DaniTTouareg 2010




El video!!!


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